De industria a consultoría con propósito
Marta, ingeniera asturiana, dejó la fábrica tras veinte años y hoy guía pymes hacia procesos eficientes y humanos. Su giro empezó entrevistando diez clientes potenciales y regalando auditorías breves. Aprendió a cobrar por resultados, no informes, y a reducir reuniones improductivas sin remordimientos.